<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><?xml-stylesheet type='text/xsl' href='http://elenigmadedido.spaces.live.com/mmm2008-07-24_12.50/rsspretty.aspx?rssquery=en-US;http%3a%2f%2felenigmadedido.spaces.live.com%2fcategory%2fTERCERA%2bPARTE_%c2%bfOR%c3%81CULO%2bO%2bDESTINO__x2%2ffeed.rss' version='1.0'?><rss version="2.0" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:msn="http://schemas.microsoft.com/msn/spaces/2005/rss" xmlns:live="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:cf="http://www.microsoft.com/schemas/rss/core/2005" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"><channel><title>El Enigma de Dido: TERCERA PARTE_¿ORÁCULO O DESTINO?</title><description /><link>http://elenigmadedido.spaces.live.com/?_c11_BlogPart_BlogPart=blogview&amp;_c=BlogPart&amp;partqs=catTERCERA%2bPARTE_%25C2%25BFOR%25C3%2581CULO%2bO%2bDESTINO__x2</link><language>en-US</language><pubDate>Thu, 07 Aug 2008 21:20:04 GMT</pubDate><lastBuildDate>Thu, 07 Aug 2008 21:20:04 GMT</lastBuildDate><generator>Microsoft Spaces v1.1</generator><docs>http://www.rssboard.org/rss-specification</docs><ttl>60</ttl><cf:parentRSS>http://elenigmadedido.spaces.live.com/blog/feed.rss</cf:parentRSS><live:type>blogcategory</live:type><live:identity><live:id>-8627798338998550476</live:id><live:alias>elenigmadedido</live:alias></live:identity><cf:listinfo><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="typelabel" label="Type" /><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="tag" label="Tag" /><cf:group element="category" label="Category" /><cf:sort element="pubDate" label="Date" data-type="date" default="true" /><cf:sort element="title" label="Title" data-type="string" /><cf:sort ns="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" element="comments" label="Comments" data-type="number" /></cf:listinfo><item><title>CAPÍTULO 30</title><link>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!148.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;– ¿Ves ese campamento?&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;El Jugador y El Chico estaban agazapados tras de una duna, observando el trasiego de personas y cosas. Daba la impresión de que se preparaban para ponerse en marcha. Sin embargo, no estaban desmontando las tiendas. Cargaban los animales y los carros con víveres y otros bultos, pero estaban dejando las tiendas en pie. ¿Cuáles serían sus intenciones?&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;- Esto no me gusta, dijo El Jugador. – Nos mantendremos a una distancia prudencial. ¡Ven!, subiremos a aquellas colinas. Podremos observarles y, además, nos quitaremos del camino. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;El pequeño le siguió obedientemente sin hacer ningún comentario. Hacía días que no abría la boca, que no pronunciaba una sola palabra. El Jugador se preguntaba por el motivo de tanto silencio. Empezaba a pensar que el viaje y las condiciones en que viajaban, estaban empezando a afectar al chiquillo anímicamente. Intentaba darle conversación, pero le resultaba difícil, él era hombre de pocas palabras. Si al menos El Buscador estuviera con ellos!... &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Se movieron silenciosamente entre las dunas y la vegetación, sorteando algunos troncos caídos y otros obstáculos. Llegaron sin contratiempos a la falda de la colina y tras echar un último vistazo al campamento y comprobar que nadie les había seguido, comenzaron a trepar por la ladera. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;El Jugador tanteaba con las manos el terreno en la creciente oscuridad y no vio a tiempo la planta de espino que tenía delante. Puso su mano en ella confiadamente y cuando lo hizo, el dolor le recorrió la mano y el brazo hasta el hombro. No pudo evitar lanzar un gemido.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Unodien se estremeció. Le había parecido escuchar un ruido. Su fino oído seguía entrenado después de todo. Se dispuso a acechar al intruso. “¡Ahora me espían!”, pensó. Aguardó unos minutos, pero no volvió a oírse ningún ruido.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Era imposible tratar de sacarse los espinos de la mano en plena oscuridad. El pequeño le consolaba acariciándole el brazo.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;- ¡Tenemos que seguir!, cuchicheó El Jugador.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;El pequeño asintió con la cabeza.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Tragándose el dolor y unas cuantas expresiones no aptas para el oído de El Chico, El Jugador reemprendió la marcha. Quedaban pocos metros para la cima y la impaciencia por llegar y buscar un refugio para descansar esa noche, causaron que no prestara atención y no vio la sombra que se le abalanzó en cuanto asomó en la cima de la colina.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Sorprendido, no profirió ningún grito. Herido como estaba en una mano, no opuso demasiada resistencia. Rodaron por el suelo, intentando conseguir ambos contendientes una posición dominante. El pequeño permanecía mientras, agazapado detrás de una mata, dudando entre permanecer allí escondido o buscar un objeto contundente e intentar darle con él al atacante. En esta indecisión estaba cuando una figura se alzó sobre la otra, y amparado por la oscuridad se acercó para ver cómo un puño se levantaba para caer con fuerza sobre la cara del que, indefenso, estaba tumbado en el suelo.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Corrió hacia aquella figura intentando detener ese brazo alzado. El rostro de aquella figura se volvió hacia él al percibir el movimiento y al verle, se quedó paralizado. El Jugador aprovechó este titubeo, pues él era al fin y al cabo quien iba a ser golpeado, para derribar a su oponente.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;No había luna aquella noche, pero la voz que susurraba un nombre desconocido le era demasiado familiar para ignorarla.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;- ¡Gambit! ¡Chico!&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;/font&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;font color="#008000"&gt;( *SIEMPRE UNO)&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;font color="#ff0000" size=3&gt;P.D.: Desde este capítulo en adelante, me veo obligada a cambiar la nomenclatura de los mismos debido a que el número treinta en números romanos es considerado por WLS como lenguaje inapropiado.&lt;/font&gt; &lt;img src="http://elenigmadedido.spaces.live.com/mmm2006-08-07_14.03/rte/emoticons/smile_confused.gif"&gt;&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-8627798338998550476&amp;page=RSS%3a+CAP%c3%8dTULO+30&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=elenigmadedido.spaces.live.com&amp;amp;GT1=elenigmadedido"&gt;</description><comments>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!148.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!148.entry</guid><pubDate>Sat, 14 Oct 2006 11:33:01 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://elenigmadedido.spaces.live.com/blog/cns!8843E71F6A494034!148/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!148.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-10-14T11:33:01Z</dcterms:modified></item><item><title>CAPÍTULO XXIX</title><link>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!147.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;El Navegante meditaba en su habitáculo. Sentado en el suelo, con las piernas cruzadas la una sobre la otra, la espalda erguida, y las manos sobre la vara, que descansaba sobre los muslos.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;La Segunda Pastora del Círculo pidió permiso para entrar y se sentó frente a él, en plena oscuridad y adoptó la&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;misma postura que su anfitrión.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Navegante, esto ya lo esperábamos”. Él asintió con un imperceptible movimiento de cabeza. “Navegante, dijiste que no debíamos preocuparnos cuando pasara”. Él nuevamente asintió. “Nueva Esperanza está conmocionada. ¡Nadie hasta ahora había cometido semejante desacato! Creo que…”. El Navegante la interrumpió con un gesto de su mano y le habló: “Ve ahora, Segunda Pastora, y tranquiliza a los Ancianos, por favor. Todo saldrá bien”.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;La Segunda Pastora se inclinó a modo de despedida y salió. El Navegante percibió claramente su decepción y su desconcierto por su actitud tranquila y despreocupada.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Pero al fin y al cabo, él no era más que un anciano. ¿Qué clase de milagro esperaban que llevase a cabo? Esto le hizo gracia y sonrió.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Buscador, no andas lejos…”&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Mientras tanto, el aludido, trepaba por una ladera tras haber dado esquinazo a la escolta que se había empeñado en seguirle cada vez que salía a pasear.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Cuando llegó a lo más alto de la colina, se volvió a contemplar el espectáculo. No dejaba de asombrarle la maravillosa infinitud del mar que tenía delante. Hacía ya varias semanas que caminaban por sus orillas, pero se negaba a verlo como algo cotidiano. Era más bien un prodigio, un milagro de la Naturaleza. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Por otro lado, era presa de la ansiedad. Llevaban dos días acampados en el mismo lugar y empezaba a notar cierta inquietud entre las personas que estaban a su “servicio”. No creía tener a nadie de su lado, al fin y al cabo él era el extraño. Sin embargo, no perdía la esperanza en cuanto a que, inesperadamente, surgiera algún apoyo. Confiaba en que la voluble naturaleza humana jugase esta vez a su favor. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;En el tiempo que llevaban viajando, inevitablemente había establecido amistad con ciertas personas, y con otras se limitaba a la comunicación más cortés y desinteresada. Este último era el caso de Kor, a quien él tampoco le era agradable.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Había un joven acólito, Mauri, pocos años menor que el propio Unodien, que había demostrado cierta inquietud y participaba activamente en aquellas conversaciones en las que poner lo cotidiano y normal en entredicho, era un ejercicio de estilo. Le gustaba porque le recordaba su propia rebeldía. Y esperaba que fuese uno de los que se pusiese de su parte cuando las cosas se pusieran definitivamente feas. Pero ese momento aún no había llegado.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Miraba en dirección al camino recorrido, apremiando mentalmente a sus amigos para que les dieran alcance lo antes posible. No sabía cuánto tiempo más podría demorar el momento de marchar. Siguió escudriñando el horizonte en busca de señales.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;La noche se echaba encima, y en el campamento todo el mundo se preguntaba dónde estaba “El Maestro”. A éste no le preocupaba la oscuridad. Estaba más a gusto sólo, en medio de la noche y expuesto a cualquier peligro e incluso se sentía más seguro, que rodeado de gente y lujos. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Él y las estrellas, solos en el mundo de nuevo. Añoraba aquel tiempo que tan lejano parecía ahora, en el que vagaba de un sitio a otro sin preocuparse de nadie excepto de sí mismo, con el cielo nocturno como tejado, y sorteando todo tipo de peligros, reales o imaginados. Pero sólo, al fin y al cabo.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-8627798338998550476&amp;page=RSS%3a+CAP%c3%8dTULO+XXIX&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=elenigmadedido.spaces.live.com&amp;amp;GT1=elenigmadedido"&gt;</description><comments>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!147.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!147.entry</guid><pubDate>Sun, 08 Oct 2006 11:03:00 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://elenigmadedido.spaces.live.com/blog/cns!8843E71F6A494034!147/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!147.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-10-08T11:03:00Z</dcterms:modified></item><item><title>CAPÍTULO XXVIII</title><link>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!146.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;“¡Ha osado desafiar a los Ancianos!”&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;En la Gran Sala abovedada, el Círculo de Ancianos se había reunido a instancias de El Navegante.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Un mensajero había abandonado subrepticiamente el campamento de El Buscador y desandado&lt;span&gt; &lt;/span&gt;el camino para notificar urgentemente el cambio operado en la persona de aquel a quien llamaban “Maestro”.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Se niega a responder cuando le hablamos si nos dirigimos a él llamándole “Maestro”. Ha adoptado un absurdo nombre y nos obliga a llamarle por él”, explicó el mensajero.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Unodien”.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;El Navegante escuchaba impertérrito, mirando con sus vacíos ojos hacia el infinito, las dos manos asiendo fuertemente la vara. El resto del Círculo esperaba su comentario, pero éste se limitó a sonreír, se disculpó y se retiró de la Sala.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;El Jugador y El Chico, proseguían su viaje siguiendo la costa, tras las huellas de la comitiva que les precedía. No había podido determinar si eran o no hostiles, así que intentaba mantener una prudente distancia.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Una mañana vieron venir hacia ellos una figura y El Jugador prefirió esconderse y observar. El hombre pasó de largo con mucha prisa, sin observar siquiera las huellas del camino. Parecía tener una misión que cumplir. Su atuendo y aspecto no le eran familiares al Jugador y se preguntó si los que iban delante eran como este.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Lo dejaron marchar sin dejarse ver y cuando consideró que la distancia entre ellos era lo suficientemente larga, salieron de su escondite y continuaron viaje.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Sus fuerzas eran ahora menos escasas, gracias a la aparente falta de limpieza de los que marchaban por delante. Desde que seguían tras sus huellas, se habían ido encontrado todo tipo de desechos. No habían encontrado botas para El Chico, pero sí material con el que improvisar algo parecido. Y de vez en cuando, le gustaba caminar descalzo por la arena de la playa y chapotear en el agua.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;El problema más acuciante, los víveres, si que se había visto sino resuelto, sí mitigado en gran medida. El grupo de El Buscador derrochaba con displicencia en aquellos tiempos de escasez. En otras circunstancias, El Jugador hubiera reprendido seriamente a quienes así actuaban. Sin embargo ahora, daba gracias porque aún existieran personas que parecían vivir en la abundancia y derrochaban sin cesar para beneficio suyo.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Unodien percibía el rechazo de algunos y el asombro de la mayoría acerca del cambio que había experimentado en su persona. Su actitud se había hecho más firme y estaba dispuesto a conseguir que sus deseos se cumplieran. Decidió permanecer varios días en el mismo sitio y explorar los alrededores para encontrar un lugar en el que pudiera estar a solas consigo mismo y pensar. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;En el campamento era constantemente visitado o molestado, tanto para pedirle consejo como para, simplemente, mantenerlo ocupado. Habían corrido rumores acerca de sus meditaciones y no querían dejarle mucho tiempo a solas. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;También de esta manera, intentaba ganar tiempo o dárselo a sus amigos si por esas casualidades del destino, marchaban tras de ellos.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; 
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#008000" size=2&gt;&lt;em&gt;( SIEMPRE UNO)&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-8627798338998550476&amp;page=RSS%3a+CAP%c3%8dTULO+XXVIII&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=elenigmadedido.spaces.live.com&amp;amp;GT1=elenigmadedido"&gt;</description><comments>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!146.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!146.entry</guid><pubDate>Thu, 05 Oct 2006 18:06:15 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://elenigmadedido.spaces.live.com/blog/cns!8843E71F6A494034!146/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!146.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-10-05T18:07:40Z</dcterms:modified></item><item><title>CAPÍTULO XXVII</title><link>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!145.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Dos figuras escuálidas avanzaban trabajosamente por la arena de la playa. La falta de alimentos, unido a la exposición prolongada a los elementos, les iba debilitando. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;El Chico prácticamente era arrastrado por El Jugador, que no sabía qué fuerza inexplicable le mantenía en pie. No podía más pero si se rendía, desmoralizaría al pequeño. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Y el pequeño seguía a El Jugador con devoción ciega, como un ejemplo vivo. Se divisaban estribaciones montañosas no muy lejos y más cerca, una cadena de enormes dunas naturales. El viento había ido arrastrando hasta allí toda aquella arena que ahora amenazaba con sepultar la vegetación de un pequeño bosque cercano.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;El Jugador se topó de repente con unas huellas confusas en el suelo arenoso. Muchas pisadas, en todas direcciones, que se pisaban las unas a las otras. Hizo un gesto con la mano para que El Chico se quedase quieto.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Espera aquí, ordenó.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;El Chico sin decir una sola palabra, se quedó clavado en el sitio en que se encontraba.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Allí había habido mucha gente, pero no daban la impresión de haberse marchado precipitadamente, sino todo lo contrario. Pero no habían sido cuidadosos y, sobre todo, no habían tapado sus huellas. Parecía no importarles a juzgar por el caos que El Jugador podía leer en el polvoriento suelo.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;El Buscador atisbaba el sol de la mañana desde lo alto de una colina cercana. La pesadilla de la noche anterior le reafirmaba en la creencia de que sus amigos estaban cerca, muy cerca. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Sus servidores se afanaban en el campamento allá abajo, recogiendo pertrechos y preparando la siguiente etapa del viaje. Cada día era igual al anterior: recoger, viajar y plantar de nuevo el campamento al atardecer… la misma aburrida rutina día tras día. ¿Y para qué? ¿El fin&lt;span&gt; &lt;/span&gt;que se le había encomendado merecía la pena?&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Examinando sus convicciones, no se reconocía en aquel nuevo personaje en que se había convertido. ¿Dónde había desaparecido su yo? ¿En qué momento había cambiado su piel por los ropajes? ¿Sus pies descalzos por las botas de piel? ¿Su vivir despreocupado y viajero por aquel contrito y siempre excesivamente agobiado alter ego?&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Era el momento de recuperar su identidad, su primigenia personalidad. Su característica primordial, su nombre.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Echó un último vistazo a la playa y al horizonte infinito y descendió al campamento.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Kor dejó lo que estaba haciendo y se volvió para buscar con la mirada al Maestro. Hacía rato que lo echaba de menos. En seguida lo vio descender por la ladera de la colina. Pensó que a pesar de lo que decía el Maestro, éste estaba raro. Melancólico, meditabundo, ajeno y como fuera de lugar. No se parecía mucho al joven impaciente que había conocido en Nueva Esperanza.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Ensimismado en estos pensamientos, no se percató de que tenía al Maestro delante. Éste le puso una mano en el hombro y Kor se sobresaltó.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;¡Maestro! ¡Me has asustado!&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Mi nombre es Unodien. Diles a todos que no vuelvan a llamarme “Maestro”.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Kor iba a protestar pero el semblante y la mirada de El Buscador, le hicieron callar. Presentía que era mejor no llevarle la contraria. Dejó lo que estaba haciendo y fue a buscar a los demás. Pronto se formó un corrillo en cuyo centro estaba Kor que, muy sobresaltado, explicaba con grandes aspavientos la conversación que acababa de tener con El Buscador. Las caras, sorprendidas, se volvían hacia él sin disimulo y su expresión era de reprobación.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; 
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#008000" size=2&gt;&lt;em&gt;*(SIEMPRE UNO)&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-size:12pt;font-family:'Times New Roman'"&gt;&lt;br style="page-break-before:always" clear=all&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-8627798338998550476&amp;page=RSS%3a+CAP%c3%8dTULO+XXVII&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=elenigmadedido.spaces.live.com&amp;amp;GT1=elenigmadedido"&gt;</description><comments>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!145.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!145.entry</guid><pubDate>Sun, 01 Oct 2006 19:32:32 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://elenigmadedido.spaces.live.com/blog/cns!8843E71F6A494034!145/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!145.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-10-01T19:32:32Z</dcterms:modified></item><item><title>CAPÍTULO XXVI</title><link>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!144.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Dos figuras. Escuálidas. Eran blandas. Se doblaban sobre sí mismas. Una crecía mientras la otra menguaba. Se derretían y volvían a crecer en la arena. Hacía mucho calor y él se ahogaba. Intentó salir a la superficie pero algo le retenía en el fondo. Se miró los pies y cientos de manos le agarraban por los tobillos intentando atraerlo hacia ellas.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;“¡No!, gritaba, ¡No quiero ir con vosotras!” Y pataleaba para intentar desasirse. Pero cuando conseguía soltarse de unas manos, otras lo agarraban y así una y otra vez. Desesperado, lanzó un grito, mientras lo que él creía que era terror, inundaba su corazón.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;¡Maestro! ¡Maestro! ¡Despierta!&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Ante el requerimiento, abrió los ojos desmesuradamente sin saber muy bien dónde se encontraba. Se miró los pies y el desconcierto se pintó en su semblante. Estaba empapado en sudor y aún sentía el terror.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;¿Has tenido una pesadilla, Maestro?&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Sí... supongo.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Se desabrochó la camisa, e intentó respirar profundamente para serenarse.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Aquellas dos figuras... él sabía qué significaban. Y las manos que intentaban ahogarle. Así era justamente como se sentía: ahogado. Desbordado por las expectativas que otros se habían fabricado sobre él. Pero sabía lo que tenía que hacer y lo haría pronto.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;¿Qué hora del día es?&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;¿Día, Maestro? Aún lucen las estrellas...&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Y, ¿cómo es que estás aquí?&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Dabas unos gritos espantosos y acudí a ver qué te pasaba.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Gracias. Puedes dejarme solo, ya me encuentro mejor.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Como quieras...&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Se sumió en sus pensamientos en cuanto el otro salió de su tienda. Se levantó y salió afuera. Efectivamente, aún era de noche, pero se veían las primeras luces del alba clarear por el Este.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;span style="font-size:12pt;font-family:'Times New Roman'"&gt;&lt;br style="page-break-before:always" clear=all&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-8627798338998550476&amp;page=RSS%3a+CAP%c3%8dTULO+XXVI&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=elenigmadedido.spaces.live.com&amp;amp;GT1=elenigmadedido"&gt;</description><comments>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!144.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!144.entry</guid><pubDate>Wed, 27 Sep 2006 06:35:46 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://elenigmadedido.spaces.live.com/blog/cns!8843E71F6A494034!144/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!144.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-09-27T06:35:46Z</dcterms:modified></item><item><title>CAPÍTULO XXV</title><link>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!143.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Unos ojos asombrados miraban la línea de la costa y el mar embravecido. Continuas olas, enormes olas, batían constantemente la arena, asustando con su bramido al pequeño propietario de aquellos ojos. A pesar del miedo, no podía apartar la mirada de aquel espectáculo. El mar y el cielo se fundían en un tono gris oscuro, y el viento y las salpicaduras contribuían aún más a hacer desapacible la mañana. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Pero la escena no desagradaba a El Jugador, que se sentía por fin en casa. Sus energías se renovaban sólo con respirar aquel aire húmedo y con sentir el salitre pegajoso en la piel. Miraba de reojo y con evidente satisfacción al chico. Era como si el mar fuese una creación suya y se sintiera orgulloso por ello.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Eh..el mar...?, tan alucinado estaba que no acertaba a articular palabra.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Aha!, contestó El Jugador, tan lacónico como siempre pero lleno de satisfacción.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Se quedaron unas horas descansando, al abrigo del viento y la lluvia. Además, El Jugador consiguió recolectar algunos frutos comestibles de la vegetación circundante.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Esperaría a la noche para orientarse. Utilizaría el viejo método de los navegantes, vigilando la posición de las estrellas. Era ésta una habilidad adquirida de niño, pues los habitantes del lugar del que provenía se servían de este y otros métodos ancestrales para su supervivencia. Se habían ido transmitiendo de generación en generación, perdiéndose sus fundamentos pero permaneciendo lo necesario para que siguieran siendo eficaces. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;El lugar en el que se encontraban le era desconocido al Jugador, pero eso no le preocupaba. No tendría más que seguir la costa en dirección norte. Sabía que así llegarían a su “hogar”.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;Desde un promontorio no muy lejano, El Buscador escudriñaba también aquel mar y la costa. Algo le decía que no tardaría en hallar a sus amigos.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;span&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;   &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;            &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-8627798338998550476&amp;page=RSS%3a+CAP%c3%8dTULO+XXV&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=elenigmadedido.spaces.live.com&amp;amp;GT1=elenigmadedido"&gt;</description><comments>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!143.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!143.entry</guid><pubDate>Fri, 22 Sep 2006 16:08:59 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://elenigmadedido.spaces.live.com/blog/cns!8843E71F6A494034!143/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!143.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-09-22T16:08:59Z</dcterms:modified></item><item><title>CAPÍTULO XXIV</title><link>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!142.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;El grupo levantó el campamento a la mañana siguiente sin molestarse demasiado en borrar las huellas de su estancia en aquel lugar. Se consideraban un grupo numeroso y no temían a los merodeadores ni a sus emboscadas. A El Buscador no dejaba de parecerle una temeridad semejante actitud, sobre todo teniendo en cuenta que ya había sufrido en sus carnes una emboscada de aquellos&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;que sobrevivían gracias a la rapiña y el asesinato.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Dejando tras si un rastro bien reconocible, el grupo partió con rumbo norte siguiendo la línea de la costa. Al norte, decían, aún quedaban asentamientos humanos más o menos civilizados, sensibles aún a la palabra y a determinados valores como la solidaridad y el respeto mutuo. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;El Norte. Hacía algún lugar del lejano norte estaba el “hogar” de El Jugador. Este recuerdo animó a El Buscador y le trajo esperanzas. Si aún seguían con vida, estaba seguro que habrían continuado el camino previsto desde el principio.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Tal vez aún no estaba todo perdido y el destino les llevase a coincidir de nuevo en el camino. Decidió permanecer atento a cualquier señal extraña o rastro que pudiera verse en el polvo del camino, por si pudieran revelarle algo sobre sus amigos desaparecidos. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Se preguntó si ellos lo daban por muerto o tenían aún esperanzas de encontrarlo con vida. Lo más probable es que lo creyeran muerto. Y no sería extraño, dada la forma en que desapareció en aquella lejana noche. Era capaz de recordar los segundos previos a la confusión de manos, pies y polvo y partir de ahí, sólo su despertar en Nueva Esperanza. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;No sabía qué lapso de tiempo había transcurrido desde su desaparición hasta su despertar. ¿Horas? ¿Días? ¿Semanas? Nadie había podido precisarlo. De todas formas, tenían una peculiar forma de medir el tiempo allí, en Nueva Esperanza. Este transcurría, sólo transcurría y nadie se molestaba en medirlo. La mañana sucedía a la noche, un día a otro día y así sucesivamente. Eternamente. Se respiraba un ambiente relajado, nadie tenía prisa y las cosas se hacían despacio.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Sus habitantes hablaban pausadamente. Y a nadie parecía importarle el paso de los años, y por supuesto, no se celebraban aniversarios de ningún tipo.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;El Tiempo al igual que el Progreso, no despertaba el interés de ninguno de los habitantes de Nueva Esperanza. Su única ambición era despertarse cada mañana, y tener un apacible existir.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-8627798338998550476&amp;page=RSS%3a+CAP%c3%8dTULO+XXIV&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=elenigmadedido.spaces.live.com&amp;amp;GT1=elenigmadedido"&gt;</description><comments>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!142.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!142.entry</guid><pubDate>Mon, 18 Sep 2006 06:33:55 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://elenigmadedido.spaces.live.com/blog/cns!8843E71F6A494034!142/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!142.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-09-18T06:33:55Z</dcterms:modified></item><item><title>CAPÍTULO XXIII</title><link>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!141.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;La fría noche estrellada cobijaba a más viajeros bajo su manto. Más afortunado, El Buscador, abrigado y con sus necesidades primarias cubiertas, cavilaba acerca de sus próximos movimientos.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;El instinto, ese amigo fiel que pocas veces le fallaba, le seguía diciendo que aún había esperanza, que sus compañeros estaban con vida, en apuros, ¡pero vivos!.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;       &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Maestro, ¿en qué piensas?&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Sobresaltado, se giró para mirar a quien así lo había interpelado. Era uno de sus “seguidores” más fervientes. Le hacía gracia tener seguidores antes de empezar su “labor salvadora”. Pero el apelativo le molestaba profundamente. Desde la primera vez que lo oyó, les había prohibido dirigirse a él con tal calificativo, pero había sido en vano. Seguían insistiendo en llamarle de esa forma. Si sus prédicas tenían el mismo éxito, ¡mejor dedicarse a otra cosa!.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;De todas formas, no pensaba dedicarse a la salvación de la humanidad tanto como a salvarse a sí mismo y a sus amigos. Pero para eso, debía encontrarlos primero.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Con un tono un tanto de fastidio por tener que dar explicaciones, inventó rápidamente una respuesta:&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Pensaba que en este universo infinito, sin horizontes definidos, somos como estrellas que vagan en busca de su lugar preciso. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Su interlocutor se lo quedó mirando, extrañado, y volvió a preguntar:&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Qué curioso pensamiento. Y ¿qué es lo que te ha llevado a esa reflexión, Maestro?&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Enseguida comprendió que se había metido en un lío. El otro no tenía intención de dejarlo tranquilo y él no tenía ganas de conversar.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Solo la observación me ha llevado a esa conclusión, afirmó tajante.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Con esto quiso dar por terminada la conversación, pero cuando vio que de nuevo abría la boca para preguntar, levantó la mano con el índice extendido y la puso delante de sus labios. Le dio la espalda y volvió a fijar su mirada en el oscuro cielo infinito. Con un suspiro, el otro se encogió de hombros y permaneció callado. Pero le costaba un esfuerzo tremendo no hablar, así que al cabo de diez minutos, optó por marcharse.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Se despidió del “Maestro” y éste con cierto regocijo, le dio las buenas noches, a la vez que reprimía una sonrisa y cierto alivio.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Necesitaba soledad para pensar en sus planes de huida. Los detalles eran importantes, ahora que tenía tanta gente a su alrededor, todos muy pendientes del más mínimo deseo o del menor movimiento. Se sentía más prisionero que líder. No parecía estar dirigiendo un grupo de fieles seguidores, sino más bien, parecía estar siendo conducido a una especie de sacrificio en el cual la víctima propiciatoria era él.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;El Maestro está raro.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;¿Por qué dices eso, Kor?, su compañero levantó la vista de lo que estaba haciendo en ese momento y le miró extrañado.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;¡¡Pues porque sí!! Se pasa las horas mirando al cielo y formulando pensamientos extraños. Que si somos estrellas no sé qué y buscamos un lugar... ¡yo qué sé! Creo que los Ancianos se han equivocado con él, ¡no es él! &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Sea o no sea, servirá igual. Ellos lo han dicho y yo no voy a dudar de su palabra. Y tú, tranquilízate y deja de darle vueltas en la cabeza. ¡Anda, vete a descansar que ya me quedo yo velando al Maestro!&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Está bien, Rumker, haré lo que dices.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Kor se retiró a su tienda a dormir y al pasar por delante de la tienda del Maestro, no pudo evitar mirar hacia el interior tratando de ver si éste se encontraba allí o aún seguía mirando al cielo nocturno.&lt;/font&gt;&lt;br&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;br&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-8627798338998550476&amp;page=RSS%3a+CAP%c3%8dTULO+XXIII&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=elenigmadedido.spaces.live.com&amp;amp;GT1=elenigmadedido"&gt;</description><comments>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!141.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!141.entry</guid><pubDate>Thu, 14 Sep 2006 06:41:57 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://elenigmadedido.spaces.live.com/blog/cns!8843E71F6A494034!141/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!141.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-09-14T06:41:57Z</dcterms:modified></item><item><title>CAPÍTULO XXII</title><link>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!140.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Los espejismos variaban su intensidad y su forma: vegetación, agua, animales, comida, etc. Bajo cualquier aspecto se presentaban a los ojos de los desdichados compañeros de viaje de El Buscador.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Una continua y torturadora ilusión, que de la esperanza daba paso a la más negra de las desesperaciones al comprobar que, una vez más, el destino les jugaba una mala pasada.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Se arrastraban como podían entre el polvo y las piedras, el hombre sujetando al chico, con las pocas fuerzas que le restaban. No sabía qué les esperaba más allá del último promontorio. Sólo sabía que debían seguir adelante. No iban a morir allí, para ser despojados por los carroñeros humanos hasta el blanco de los huesos.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;No quería perder la esperanza, era lo último que le quedaba para poder continuar. Hacía varios días ya que no disponían de agua que beber y las raíces que encontraban estaban aún más resecas que ellos.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;La imagen de El Buscador le asaltaba la mente continuamente, a todas horas, y en sus agitados sueños conversaban como los amigos que hubieran podido llegar a ser si un fatal destino no se hubiera cruzado en su camino.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Largas charlas acerca del sentido de la vida, de El Chico, de las expectativas de futuro... de cambiar el futuro.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;En su delirio todo aquello le parecía tan real que el convencimiento de que había sucedido de verdad era lo que lo había mantenido en marcha. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;El Chico no era más que un pequeño fardo en sus brazos agotados, pero era una prueba viva más de que no había soñado todo lo sucedido: lo había ganado en una partida de póquer, y luego habían huido precipitadamente de la ciudad en ruinas; y habían viajado atravesando la llanura y los escarpados montes para alcanzar un sueño: una tierra prometida, un tierra que El Jugador llamaba su “Hogar”. Y entonces El Buscador les había encontrado. Aún cuando había desconfiado de él al principio, pronto se dio cuenta que aquel joven, no era como las personas con las que estaba acostumbrado a tratar. Era noble y leal y nunca había intentado jugarle una mala pasada, ni tampoco había intentado poner al niño en su contra cuando las decisiones a tomar, por su diferencia de criterio, les enfrentaban.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Es más, debía reconocer que había aprendido muchas cosas a su lado. Le echaba de menos, y sobre todo echaba de menos el alivio de compartir con él la responsabilidad de cuidar de El Chico.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Agotado, ya sin fuerzas, se dejó caer al llegar a lo alto del último promontorio.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Si El Jugador hubiera podido disponer de un último resto de fuerzas, al levantar la vista hubiera podido contemplar el sueño que les había empujado hasta allí. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Una enorme extensión de color azul turquesa, brillante bajo el sol castigador, lamía las orillas de aquella desolada costa como una esperanzadora promesa de vida.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;La noche se cernió sobre ellos y el frescor de la brisa despertó al niño que, asustado de la oscuridad, buscó a El Jugador para acurrucarse a su lado. El movimiento que hizo, consiguió despertar al adulto. Medio atontado aún, este no se dio cuenta de que la oscuridad se debía a un fenómeno natural y creyó por un momento que estaban de vuelta en el negro túnel por donde había desaparecido El Buscador.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Abrió de nuevo los ojos intentando escapar de aquella pesadilla, y se encontró con que la oscuridad era real. Hacía frío. La fría luz de las estrellas era el único signo de vida que podía percibir en ese momento.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Las estrellas y aquel rumor continuo y acompasado. Si no pensara que se encontraba aún muy lejos, creería que había conseguido llegar a la costa, al mar ansiado.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Pero no, aquel rumor sólo podía ser el oleaje, no había viento que pudiese imitar el compás de las olas rompiendo contra la costa. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;span style="font-size:12pt;font-family:'Times New Roman'"&gt;&lt;font color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;La luna no brillaba aquella noche y no podía ofrecerle su reflejo para despejar sus dudas. Aunque la impaciencia le impedía estarse quieto y tranquilo, se obligó a permanecer allí y proteger el sueño del pequeño.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-8627798338998550476&amp;page=RSS%3a+CAP%c3%8dTULO+XXII&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=elenigmadedido.spaces.live.com&amp;amp;GT1=elenigmadedido"&gt;</description><comments>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!140.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!140.entry</guid><pubDate>Fri, 08 Sep 2006 22:47:26 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://elenigmadedido.spaces.live.com/blog/cns!8843E71F6A494034!140/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!140.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-09-08T22:47:26Z</dcterms:modified></item><item><title>CAPÍTULO XXI</title><link>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!139.entry</link><description>&lt;div&gt;&lt;font color="#000000"&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;El Buscador y sus acompañantes debían ahora descender la pared del acantilado por el estrecho sendero. La escarpada pared no daba tregua a los viajeros. Estos debían poner toda su atención dónde ponían sus pies o acabarían en el fondo del acantilado antes de lo previsto. El rugido del mar, que amenazador retumbaba en sus oídos, se magnificaba a medida que descendían.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Le vino a la memoria aquel sueño que el niño había tenido la noche que los alcanzara, a él y a El Jugador, en el collado. Recordó que el niño soñó que caía al vacío, una negra y enorme sima, tras haber estado trepando por la pared de un acantilado. Un acantilado como aquel por el que ahora descendía. Recordó también que había una persona más en aquella pesadilla, pero el pequeño no había podido dar una descripción detallada. Sólo que confiaba en ella. ¿Quién sería de los dos adultos que lo acompañaban? Tendría que quedarse con la duda... a menos que encontrase de nuevo a sus amigos, y El Chico fuese capaz de recordar algo más de aquella pesadilla. ¡Pero hacía ya tanto tiempo!...&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Era posible que ni siquiera hubiera vuelto a tenerla. Era un sueño de esos que parecen premonitorios de algo que puede llegar a suceder; que se tienen sólo para permanecer alerta ante una situación venidera. Tal vez, sólo quería decir que debía poner atención dónde ponía los pies al descender por aquella escarpada pared... o simplemente nada.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;O simplemente nada...&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Su determinación de buscar a sus dos compañeros cada vez era más firme. No se dejaría llevar por los deseos de los Ancianos. Pese a sus aparentes buenas intenciones, no dejaba de tener la sensación de que, de alguna forma, era manipulado. Pero ¿por qué él? ¿Qué habían visto en él? Les sería útil de algún modo, algún plan deberían de tener respecto a él. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Al pie del acantilado aguardaba una compañía de hombres con carros y mulas, para transportar los pertrechos que se necesitarían en el largo viaje que les aguardaba. Habían partido unos días antes y habían alcanzado el mar, atravesando la llanura y descendiendo por un escarpado puerto de montaña.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-8627798338998550476&amp;page=RSS%3a+CAP%c3%8dTULO+XXI&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=elenigmadedido.spaces.live.com&amp;amp;GT1=elenigmadedido"&gt;</description><comments>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!139.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!139.entry</guid><pubDate>Thu, 07 Sep 2006 06:55:42 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://elenigmadedido.spaces.live.com/blog/cns!8843E71F6A494034!139/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!139.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-09-07T06:55:42Z</dcterms:modified></item><item><title>CAPITULO XX</title><link>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!138.entry</link><description>&lt;div&gt;&lt;font size=3&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;El Jugador y El Chico, consiguieron escapar del agujero en el que se habían metido. Cuando asomaron de nuevo la cabeza al exterior, empezaba a anochecer y ellos sabían muy bien lo que esto significaba. Volvieron apresuradamente al amasijo de hierros que les servía de escondite. Asustado y agotado, el pequeño se acurrucó en su vieja y raída manta y se quedó inmediatamente dormido. El joven, pensaba.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Aquel lugar hubiera debido estar lleno de gente, pero no había nadie. ¿Dónde se habían metido? Tal vez se habían llevado a su presa a otro lugar, pero no era lógico que se fuese todo el mundo. A no ser que la captura conllevase un rito en el que todos debieran participar. Pero, aún así, no lograba comprender que hubieran dejado su guarida sin vigilancia de ningún tipo.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;A la mañana siguiente, había tomado una decisión: seguirían su camino. No podían detenerse por más tiempo y estaba claro que El Buscador no estaba allí. Le contó al pequeño su decisión y éste comprendió que no había nada más que pudiesen hacer.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Emprendieron de nuevo el camino por entre las enormes estructuras varadas en el polvo. Gigantes esqueletos de grandes barcos, que, perdida su antigua utilidad, se pudrían en la arena como último tributo a las ansias dominadoras del hombre. El cementerio de barcos era más extenso de lo que parecía y les llevó un par de días atravesarlo por completo. Viajaban tomando todo tipo de precauciones respecto de otros viajeros que pudiesen encontrar, y se resguardaban al anochecer para mantenerse ocultos a ojos indiscretos.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;El Jugador procuraba no dejar huellas de su paso y borrarlas en lo posible, pero no era tarea fácil. Echaba de menos a El Buscador, más ducho en estas labores. El Chico aguantaba estoicamente las largas caminatas, sin apenas un quejido o una protesta. Era consciente del peligro, siempre presente. Y El Jugador le agradecía su discrección preocupándose a cada instante, y en la medida de lo posible, de la comodidad del pequeño.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;strong&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;¿Qué te pasa?, preguntó El Jugador.&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;strong&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7pt 'Times New Roman'"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Estoy cansado, ¿podemos parar?, y le miró con cara lastimera.&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Bajó la vista y miró los pies de El Chico. Hacía ya varios días que caminaba completamente descalzo. Los últimos restos de su “calzado”, unos harapos enrollados en los pies, se habían desintegrado al fin. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;Cuando definitivamente consiguieron dejar atrás el cementerio de barcos, se encontraron de nuevo en una llanura y sin ningún tipo de protección. Viajaban ahora durante las horas del amanecer y del crepúsculo, cuando la intensidad del sol era menor y era más agradable la caminata. Se alimentaban de raíces que extraían del suelo y que también les proporcionaban algo de líquido para sus agotados y sedientos organismos.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=4&gt;&lt;strong&gt;El terreno por el que caminaban ahora descendía levemente hacia un valle de suaves colinas y sin vegetación alguna. La tierra era de un color grisáceo y se levantaba a cada paso que daban, creando un ambiente polvoriento. El Jugador pensó que debía ser terrible atravesar aquellos parajes en un día ventoso. Más aún que hacerlo bajo el abrasador sol y la seca y ardiente brisa, sin nada bajo lo que protegerse y ni una sola gota de agua que beber. Echó la mano al zurrón que solía llevar El Buscador y palpó la provisión de raíces que aún les quedaban e intentó calcular la ración que deberían comer ya que no sabía cuándo encontrarían más vegetación de la que poder alimentarse. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-8627798338998550476&amp;page=RSS%3a+CAPITULO+XX&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=elenigmadedido.spaces.live.com&amp;amp;GT1=elenigmadedido"&gt;</description><comments>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!138.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!138.entry</guid><pubDate>Sun, 03 Sep 2006 12:38:30 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://elenigmadedido.spaces.live.com/blog/cns!8843E71F6A494034!138/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!138.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-09-03T12:38:30Z</dcterms:modified></item></channel></rss>