<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><?xml-stylesheet type='text/xsl' href='http://elenigmadedido.spaces.live.com/mmm2008-07-24_12.50/rsspretty.aspx?rssquery=en-US;http%3a%2f%2felenigmadedido.spaces.live.com%2fcategory%2fEL%2bENIGMA_2%c2%aa%2bPARTE_EL%2bOASIS%2ffeed.rss' version='1.0'?><rss version="2.0" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:msn="http://schemas.microsoft.com/msn/spaces/2005/rss" xmlns:live="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:cf="http://www.microsoft.com/schemas/rss/core/2005" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"><channel><title>El Enigma de Dido: EL ENIGMA_2ª PARTE_EL OASIS</title><description /><link>http://elenigmadedido.spaces.live.com/?_c11_BlogPart_BlogPart=blogview&amp;_c=BlogPart&amp;partqs=catEL%2bENIGMA_2%25C2%25AA%2bPARTE_EL%2bOASIS</link><language>en-US</language><pubDate>Thu, 07 Aug 2008 21:20:04 GMT</pubDate><lastBuildDate>Thu, 07 Aug 2008 21:20:04 GMT</lastBuildDate><generator>Microsoft Spaces v1.1</generator><docs>http://www.rssboard.org/rss-specification</docs><ttl>60</ttl><cf:parentRSS>http://elenigmadedido.spaces.live.com/blog/feed.rss</cf:parentRSS><live:type>blogcategory</live:type><live:identity><live:id>-8627798338998550476</live:id><live:alias>elenigmadedido</live:alias></live:identity><cf:listinfo><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="typelabel" label="Type" /><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="tag" label="Tag" /><cf:group element="category" label="Category" /><cf:sort element="pubDate" label="Date" data-type="date" default="true" /><cf:sort element="title" label="Title" data-type="string" /><cf:sort ns="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" element="comments" label="Comments" data-type="number" /></cf:listinfo><item><title>CAPÍTULO XVIII</title><link>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!128.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Él debería unir de nuevo a la Humanidad. Él debería liderar esa transformación. Debería comenzar un nuevo camino de fraternidad y prosperidad. Debería recordarles a los hombres los antiguos valores: la fe, la constancia, la honestidad, la conciencia, la entrega a los demás y al bien común... Y desterrar todo aquello que representara la maldad, la ruindad, el odio, la venganza y la ambición.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Ellos decían que ya estaba preparado para iniciar su tarea. Pero no iría solo. Los Ancianos conocían bien el talante de los pueblos que habitaban su entorno y temían que El Buscador no llegase demasiado lejos si marchaba solo. Dispusieron que un pequeño grupo le acompañase en su viaje, para protegerle, sobre todo, y para ser sus primeros seguidores.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Esta circunstancia no le hacía ninguna gracia a El Buscador. Hubiera preferido marcharse solo, como había llegado, sin nadie que le siguiera ni comulgase a ciegas con sus palabras. Aunque mucho se temía que, en realidad, los Ancianos los enviaban para asegurarse de que cumplía con sus expectativas y que no se salía del guión que pretendían que se aprendiera. Como alma solitaria, jamás había aceptado que dirigieran sus pasos o influyesen en sus pensamientos. El tenía su propia manera de pensar; él tenía su opinión formada sobre la Historia y el momento presente y sabía perfectamente lo que quería hacer, lo que tenía que hacer de cara al futuro. Aceptaría momentáneamente la compañía de su escolta, pero a la primera oportunidad, desaparecería para poder ir en busca de sus dos compañeros desaparecidos. No le importaba tanto salvar el mundo como encontrar sanos y salvos a sus antiguos compañeros. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;La búsqueda del Oráculo ya no le parecía tan importante ni decisiva para su vida como al comienzo del viaje. Ahora sabía que lo que realmente él deseaba era la compañía del joven huraño y el pequeño huérfano. Al fin y al cabo, los tres lo eran y él sentía que había establecido un vínculo tan estrecho con ellos como el que se forma entre hermanos. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;El día siguiente era el fijado para la marcha. Todos los implicados se preparaban para ella y el resto se afanaba y se preocupaba por ayudar a prepararlo todo. Además, esa noche habría una cena de despedida en su honor en la que participaba toda la comunidad de Nueva Esperanza. Habría música, danzas y discursos. El Buscador se impacientaba con todos aquellos preparativos, pues no era persona que disfrutase con los halagos y los festejos, sobre todo si él era el centro de atención. Asistiría a la cena y en cuanto los vapores del vino y el ruido de la fiesta lo permitiesen, se escabulliría a su cueva a meditar y a terminar de trazar “su plan”.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;A medida que se aproximaba el momento de partir, El Buscador trazaba sus planes. No sabía cuándo ni de qué manera pero buscaría la oportunidad, por ínfima que fuera, de escapar. Luego confiaba en que el destino le pusiera sobre los pasos de El Jugador y de El Chico. Hasta ese momento el destino siempre se había puesto de su lado, así que, ¿porqué no esperar que continuase siendo así?&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Se preparó para asistir a la cena de despedida, para la que se estaba preparando una gran sala. Los manjares serían aportados por todas las familias que componían la comunidad. Estos alimentos eran compartidos con las otras familias más cercanas sentadas a su alrededor. Era una costumbre, decían los Ancianos, para mantener los vínculos de unión y fraternidad dentro de la comunidad. Pretendían así evitar la fragmentación de esa pequeña sociedad; evitar que los núcleos familiares se cerraran en sí mismos: la individualidad era lo que había llevado a la Humanidad a la autodestrucción.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-8627798338998550476&amp;page=RSS%3a+CAP%c3%8dTULO+XVIII&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=elenigmadedido.spaces.live.com&amp;amp;GT1=elenigmadedido"&gt;</description><comments>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!128.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!128.entry</guid><pubDate>Fri, 25 Aug 2006 07:27:02 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://elenigmadedido.spaces.live.com/blog/cns!8843E71F6A494034!128/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!128.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-08-25T07:27:02Z</dcterms:modified></item><item><title>CAPÍTULO XVII</title><link>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!127.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;font color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Algunos días más pasaron, entretenido en largas y profundas conversaciones con el Navegante. Satisfizo su curiosidad por completo y aún más: todas sus preguntas fueron contestadas e incluso aquello que no preguntó, le fue contado. Sus ganas de saber se imponían a su propia incredulidad: incredulidad por los actos de la Humanidad, poco o nada comprensibles para su mente sencilla y sin doblez. Adquirió conocimientos de diversa índole y sobre todo, la música y la poesía &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;– un nuevo hallazgo -, le atrajeron especialmente. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Los Ancianos le contaron la historia de la sima y de sus pobladores.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;En la época en que la Gran Destrucción se completó, aquellos humanos que no perecieron se vieron obligados a lograr su supervivencia de mil maneras diferentes, siempre según las circunstancias y las posibilidades a su alcance. Algunos, permanecieron en las devastadas ciudades, entre ruinas y una creciente miseria; otros, buscaron asentamientos en lugares en los que la naturaleza aún podía proporcionar cobijo y alimentos; y otros muchos, se dedicaron a vagar por la Tierra de la Desolación en busca de cualquier oportunidad, surgiendo así los traficantes de esclavos y aquellos que llamaban “caníbales”. Era de las garras de estos últimos, de quienes le habían rescatado los Ancianos.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;La comunidad que habitaba la sima, que ellos llamaban “Nueva Esperanza”, habían llegado desde diferentes lugares del mundo, congregándose en aquel reducto que la naturaleza había conservado para los más afortunados. La sima formaba parte del fondo marino, y quedó al descubierto cuando las aguas del mar retrocedieron cientos de kilómetros. El agua que contenía, poco a poco había ido desapareciendo por los cauces subterráneos y al fin, sólo habían permanecido las corrientes subterráneas ahora convertidas en los ríos que alimentaban la abundante vegetación y las necesidades de la pequeña comunidad.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Poco a poco, y con grandes esfuerzos, habían conseguido mantener alejados a los humanos más salvajes y crear una comunidad regida por los mayores en edad, por aquellos que tenían recuerdos del pasado remoto. Ateniéndose a viejas reglas de conducta, regían los Ancianos aquella comunidad. Pero leyes como la no violencia, no eximían de mantener una pequeña “fuerza” que servía para intimidar y mantener a raya a aquellos de entre los desheredados, más osados, que se atreviesen a invadir Nueva Esperanza. Con el tiempo, los “salvajes” habían dejado de intentarlo, proporcionando respiro a la comunidad que ahora podía dedicarse a crecer y a cuidar y dar cobijo a los que lo necesitasen.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Con gran esfuerzo y mucha ilusión habían construido poco a poco el laberíntico poblado que El Buscador podía explorar sin restricciones. Viviendas para familias y personas solas, lugares comunes de reunión, no faltaba de nada. Y los mayores, nunca estaban desasistidos pues siempre había una familia dispuesta a cuidar de ellos. Y los niños, correteaban por todas partes a cualquier hora, aunque disponían unas horas al día de un Maestro que les narraba historias y les transmitía de forma oral todo su saber.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Pero no todo era tan plácido. Frecuentes hundimientos obstaculizaban el trabajo de los hombres en los túneles y algunos incluso morían. Eran momentos tristes para todos, pero siendo la supervivencia de la comunidad como un todo la principal razón de su existir, pronto el duelo dejaba paso a unas renovadas ganas de continuar trabajando en el bien común.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;El “Bien Común” era la máxima de sus existencias y sobre ella, construían el día a día. Pero El Buscador, algo más crítico, albergaba aún ciertas dudas sobre la pureza de las intenciones de los Ancianos. ¿No llevaría a una forma de tiranía el querer imponer a toda una civilización el punto de vista y la manera de actuar de unos pocos? ¿Acaso no era en la forma, tan parecido a otros intentos de dominación de épocas precedentes? Ahora disponía de más elementos de juicio sobre los que valorar las propuestas y premisas que recibía de los Ancianos. No pensaba, ni por un momento, dejarse manipular por ellos. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-8627798338998550476&amp;page=RSS%3a+CAP%c3%8dTULO+XVII&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=elenigmadedido.spaces.live.com&amp;amp;GT1=elenigmadedido"&gt;</description><comments>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!127.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!127.entry</guid><pubDate>Sat, 19 Aug 2006 23:04:18 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://elenigmadedido.spaces.live.com/blog/cns!8843E71F6A494034!127/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!127.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-08-19T23:05:01Z</dcterms:modified></item><item><title>CAPÍTULO XVI</title><link>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!126.entry</link><description>&lt;div&gt;&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Yo no puedo cambiar la Historia, ¡no puedo dar marcha atrás! ¿Qué se supone que debo hacer? No entiendo para qué me han enviado los Ancianos. ¿Acaso he encontrado el Oráculo? Aún debo hacerles más preguntas para averiguar qué rumbo debo tomar a partir de ahora”. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Éstas y otras reflexiones se hacía El Buscador al tiempo que desandaba sus pasos hacia el exterior. Todo parecía permanecer en el mismo estado pero un sutil cambio se había operado en el entorno: se oía el bullicio de la vida humana. Apretó el paso fuera del túnel. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;La noche había caído y cientos de lámparas iluminaban el interior de las viviendas y un tenue sonido que no pudo identificar, se dejaba oír en el ambiente. La gente se paraba a su paso y le miraba sonriente. El Navegante estaba parado frente a una de aquellas moradas y con un gesto de su mano, le invitó a entrar.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Sentados a una mesa repleta de manjares, El Buscador saciaba su hambre y su curiosidad.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“¿Por qué yo?”&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Tú eres un líder. Tienes poder de convicción. Lo irás descubriendo poco a poco”.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;El Buscador le miraba con la incredulidad reflejada en su rostro. “No lo creo”, respondió con la boca llena.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Sabrás rodearte de aquellos que te escucharán y te seguirán. Debes convencerles de la bondad que hay en la naturaleza humana y de que el mismo afán que ponen en autodestruirse, les servirá para volver a construir un futuro mejor. Pero primero, tienes que convencerte a ti mismo”.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Debo hallar a mis compañeros de viaje. No haré nada sin ellos”.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Me parece bien”.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Explícame cómo me encontrasteis y cómo puedo volver a lugar donde me separé de ellos”.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Cuando estés preparado para enfrentarte a lo que hay afuera...”&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“¡Llevo muchos años luchando con lo que hay afuera y...!”&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;El Navegante sonrió y dijo tranquilamente: “Pero aún no eres capaz de controlar tu furia”.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Estoy preocupado por ellos y si los mismos de quienes me rescatasteis los han atrapado, tal vez su suerte ya esté echada”.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“No sufras. El Destino es sabio y si ellos deben estar a tu lado, los hallarás de nuevo en tu camino”, sentenció.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;El Navegante se levantó de la mesa y anunció que se encontraba muy cansado. Hablarían de nuevo por la mañana de ese y de otros temas. Ahora debía volver a su aposento y dormir.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Esas palabras no dejaban ningún resquicio por el que continuar argumentando, así que El Buscador salió y se dirigió a la caverna en la que se había despertado el primer día y que ya podía considerar como su “casa”. Al menos, por el momento.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Mientras caminaba de vuelta no pudo dejar de admirar el cielo estrellado que, a pesar de la profundidad de la sima, se contemplaba con toda nitidez. Identificó varias constelaciones y comprobó que los diversos golpes y avatares no habían afectado en demasía a su memoria. Por un momento, echó de menos hallarse a cielo abierto, solo y sin más compañía que las estrellas y la luz de la luna.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;De nuevo aquel sonido, dulce y relajante, inundaba el aire nocturno, convirtiendo la noche en mágica y embrujadora. El Buscador no había escuchado en toda su vida un sonido como aquel y, por tanto, no pudo identificarlo como música ni tampoco el instrumento del cual provenía. Le gustaba porque tenía un tono triste y quejumbroso, que era tal y como él se sentía en aquellos momentos. Arropado por ella, se acostó, rogando que aquella no fuera otra noche poblada por las&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;pesadillas.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-8627798338998550476&amp;page=RSS%3a+CAP%c3%8dTULO+XVI&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=elenigmadedido.spaces.live.com&amp;amp;GT1=elenigmadedido"&gt;</description><comments>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!126.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!126.entry</guid><pubDate>Mon, 07 Aug 2006 20:55:04 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://elenigmadedido.spaces.live.com/blog/cns!8843E71F6A494034!126/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!126.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-08-07T20:55:04Z</dcterms:modified></item><item><title>CAPÍTULO XV</title><link>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!125.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;El Círculo de Ancianos estaba reunido y cuando el Navegante ocupó su sitio, se completó. Se hallaban en una gran sala en la que reinaba esa luz verdosa que tan familiar le resultaba ya al Buscador, pero no parecía provenir del exterior sino que emanaba de la misma roca en la cual estaba excavada. Reinaba el silencio, pero no era opresivo. El Círculo se abrió ante él y permanecieron de pie mirándolo por largo tiempo. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Haz tus preguntas”, oyó en su interior. Y las formuló de igual modo, sin hablar con palabras: “¿Quiénes sois? ¿Dónde me encuentro?”&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Nosotros somos los últimos de nuestra especie. Vivimos aquí, bajo tierra, en esta ciudad escondida porque la vida fuera de estas paredes es imposible, cruel y fatal. Has visto grupos de humanos practicando la barbarie, pero no eres capaz de comprender cómo se ha llegado a esta situación pues tú eres fruto de esta época. Pero nosotros, conocimos tiempos mejores. Tiempos en los que vivir al aire libre era agradable; tiempos en los que la palabra “humano” significaba nobleza, amistad, entrega a los demás, etc. El mismo hombre acabó con todas las posibilidades de sobrevivir convirtiendo este mundo en un lugar hostil y depravado”.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Estás aquí porque nosotros te hemos traído, arrancándote de las garras de aquellos que querían convertirte en esclavo o algo peor...”.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Eres el enviado, tienes una misión que cumplir. No podíamos dejarte morir”. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;El Navegante tomó la palabra y dijo: “Debes aprender de la Historia”. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;La luz se oscureció y frente al Buscador surgieron imágenes de un mundo desconocido para él. Un mundo habitado; un mundo con una naturaleza desbordante, caudalosos ríos, selvas y montañas de nevadas cumbres; un mundo bullicioso en el que se afanaban millones de personas en sus tareas cotidianas, en divertirse con sus familias y amigos. “¡Amigos!”, este pensamiento le sobresaltó y volvió a su mente el recuerdo de aquellos a los que había dejado atrás. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;De pronto, las imágenes cambiaron y vio guerras y matanzas. Vio la miseria que causaban las guerras y cómo afectaban a los más débiles. Vio cómo hombres de gran sabiduría estudiaban la forma de crear más y mejores armas para destruir a sus semejantes. Y vio el arma definitiva. Un gran estallido de luz inundó la sala dejándole aturdido. La oscuridad le invadió y sintió dolor en su corazón. El resto se abrió paso en su mente: el mundo en el que él vivía, era el resultado de toda aquella destrucción, de todo aquel afán por poseer, por imponerse a los demás, no ya con la razón sino con la fuerza. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Y entendió la naturaleza humana y comprendió que el mal estaba en ella.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Y lloró.&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Cuando su aflicción se calmó, se dio cuenta de que estaba completamente solo.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-8627798338998550476&amp;page=RSS%3a+CAP%c3%8dTULO+XV&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=elenigmadedido.spaces.live.com&amp;amp;GT1=elenigmadedido"&gt;</description><comments>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!125.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!125.entry</guid><pubDate>Sat, 05 Aug 2006 07:28:06 GMT</pubDate><slash:comments>1</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://elenigmadedido.spaces.live.com/blog/cns!8843E71F6A494034!125/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!125.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-08-05T07:28:06Z</dcterms:modified></item><item><title>CAPÍTULO XIV</title><link>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!124.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;¿Qué extraños designios lo habían llevado a aquel lugar? ¿Qué retorcido sino le estaba preparado? No alcanzaba a comprender, por más que lo intentaba, qué último papel estaba llamado a representar. Los planes que cuidadosamente había intentado trazar, habían sido borrados igual que el viento borra las huellas sobre el polvo. Y sus compañeros habían sido igualmente borrados de su vida. Le preocupaba su suerte, pero nada podía hacer por el momento. Al menos, para ayudarles si es que estaban en peligro.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Tenía la sensación de estar rodeado de gente, de bullicio, de vida cotidiana, pero ésta no se le representaba. ¿Estaría inmerso en una realidad paralela? ¿Podrían verle ellos a él? Ésta, aunque inverosímil, era la única respuesta que le parecía cierta. Pero en algún momento debería poder traspasar la barrera que lo separaba de los moradores de aquel paraíso. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Mientras daba vueltas en su cabeza a todos estos pensamientos, seguía avanzando por los corredores que se abrían al abismo. Sin embargo, y a pesar de todo, se sentía cómodo y a gusto en aquel entorno. Le agradaba el continuo rumor del agua, la exuberancia de las plantas y el empalagoso aroma de las flores que, por todas partes, adornaban los muros de roca.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Yo soy el Navegante”.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;La voz sorprendió al Buscador. Miró a su alrededor, buscando su origen.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;En una hornacina halló al propietario: un anciano vestido con una túnica del color de la tierra. Estaba sentado en la posición del loto, con un cayado entre sus manos. Parecía estar tan integrado en el paisaje que le había pasado desapercibido. La sorpresa inicial dejó paso al alivio de encontrar a un ser vivo de su misma especie primero, y a la curiosidad, después.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Instintivamente, se sentó en el suelo frente a él y esperó, pero el anciano no habló. Parecía estar mirando al infinito y al cabo de un momento se percató de que éste era ciego. Sus ojos estaban inertes, pero llenos de cierta luz interior. La luz del alma, pensó El Buscador. Transcurrieron varios minutos de esta manera, sin que ninguno de los dos dijera una sola palabra. El Buscador le observaba y escuchaba su respiración pausada.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Una lagartija surgió de una grieta en la pared y pasó junto al anciano sin que éste se inmutara. Correteó por la pared hasta que desapareció en otra grieta. Y de fondo, el relajante rumor del agua y el aroma de la frondosa vegetación. Todo contribuía para crear un ambiente relajado y agradable. El tiempo transcurría sin que nada ni nadie se moviese. El Buscador cerró los ojos y cuando su respiración se adaptó al ritmo de la del anciano, entró en una especie de trance.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Viejas y conocidas voces resonaban en su cabeza. Ahora caminaba en medio de la nada. Pero no caminaba sólo. Poco a poco, fueron apareciendo a su lado visiones de personas conocidas en otro tiempo y en otro lugar.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Tu razón de existir está en la búsqueda de la Razón, del motivo primordial. Tu meta es encontrar...”, el anciano ciego le hablaba, pero ahora no parecía estar ciego. Le miraba directamente a los ojos. “Mis amigos...”, comenzó confuso El Buscador, pero el anciano levantó una mano y le interrumpió. Luego hizo un gesto y señaló al infinito. Una ventana en el no-tiempo se abrió y pudo ver a tres muchachos caminando por un laberinto de caminos. “La vida que debes buscar está al final del camino. Tus amigos, no son importantes”. La visión desapareció. “Pero yo sólo no puedo continuar la búsqueda”. “Volverás a encontrarlos, pero no ahora. Debes prepararte primero. Y ellos, sabrán superar todas las dificultades, y si no...”. Otra voz, con un timbre más suave, como el de una mujer, dijo: “Nosotros te enviamos, aunque sin la suficiente información. Ahora estás aquí para aprender y cuando lo hayas hecho, volverás al camino”. &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Y despertó.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Abrió los ojos buscando el rostro del anciano, pero éste ya no estaba allí. Se levantó del suelo, aturdido y desorientado. La visión le había dejado aún más confuso en lugar de aclararle el propósito de su viaje. ¿Qué debía aprender? ¿Para qué y cómo debía prepararse?&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Sígueme. El Navegante te ayudará”. Estaba detrás de él, esperando. El Buscador se agachó para recoger sus cosas, que habían quedado tiradas en el suelo y le siguió por los corredores débilmente iluminados, internándose cada vez más en las profundidades de la tierra.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-8627798338998550476&amp;page=RSS%3a+CAP%c3%8dTULO+XIV&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=elenigmadedido.spaces.live.com&amp;amp;GT1=elenigmadedido"&gt;</description><comments>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!124.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!124.entry</guid><pubDate>Tue, 25 Jul 2006 20:59:22 GMT</pubDate><slash:comments>1</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://elenigmadedido.spaces.live.com/blog/cns!8843E71F6A494034!124/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!124.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-08-05T07:22:50Z</dcterms:modified></item><item><title>CAPÍTULO XIII</title><link>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!123.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Nuestro huésped se ha despertado.”&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“ Sí. Y está algo desorientado aún. Démosle un poco más de tiempo.”&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“¿Aún no debe vernos?”&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“No.”&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Las voces se callaron.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;El Buscador no las había oído, pero no era fácil que eso sucediera. Su percepción y su umbral auditivo estaban muy por debajo del necesario. Aquellos misteriosos seres que le habían dado cobijo, permanecían invisibles e inaudibles para él.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;“Y recordarás...” Esta voz sí la había oído. Esta voz estaba en su cabeza y la había oído varias veces en las últimas horas. El descanso estaba haciendo su efecto y ahora ya era capaz de caminar, sentarse y levantarse sin que ningún dolor le lacerase el cuerpo. Había comido y bebido y se sentía con fuerzas para abandonar su refugio y explorar. Necesitaba encontrar un origen y una explicación para aquel lugar tan extraño. Ya estaba seguro de no encontrarse dentro de un sueño.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Aquel parecía un refugio seguro y sería un buen sitio para vivir, si no estuviera completamente solo. Recogió sus escasas pertenencias, llenó su pequeña cantimplora con el agua de la jarra, metió algo de fruta en su zurrón y salió. Una vez en el corredor, tenía claro hacia dónde se dirigiría: arriba, hacia la llanura, ya sabía lo que le esperaba; abajo, al fondo de cañón, hacia allí le atraía su curiosidad. Sabía que allí estaban las respuestas a las muchas preguntas que se hacía y para las que no hallaba solución.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Tenía, sobre todo, que encontrar a aquellos seres que le habían, no estaba muy seguro si “salvado” o “secuestrado”. Resultaba curioso que a pesar de no ver nunca a nadie, no le faltasen el agua ni la fruta fresca. Todas las mañanas al despertar, había sobre la mesa todo lo que necesitaba para comer. Era como estar en una cárcel, pero sin ver a los que lo mantenían prisionero. Los Ancianos le habían dicho “¡Busca!” , y él buscaría. Buscaría y buscaría hasta encontrar.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Sus pasos poco a poco le llevaban hacia lo más profundo del cañón. Caminaba sin prisa, observando. Había todo un entramado de pasillos, algunos excavados en la roca y bien iluminados que le daban un aspecto de ciudad laberinto. Las huellas de sus habitantes estaban por todas partes, pero a ellos no se les veía por parte alguna. Todo tipo de enseres, plantas y hasta juguetes aparecían por doquier, como si hubiesen sido recientemente abandonados allí. Pero El Buscador no tenía la sensación de estar viendo una ciudad fantasma. Sus pobladores estaban allí, pero ¿dónde? Y ¿por qué se escondían? ¿Acaso pensaban que él podía hacerles daño? Entonces, ¿por qué le habían cuidado?&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Dejó de hacerse tantas preguntan a las que no podía responder y se dedicó a mirar el entorno. Vio pájaros que le llamaron la atención por su gran tamaño y llamativo colorido. Volaban entre las ramas produciendo un característico ruido con su aleteo. Se entretuvo con ellas largo rato. Él sólo conocía a los negros cuervos y a los buitres y jamás hubiera creído que existiesen aves a las que fuera agradable contemplar.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Había vida exuberante en aquel lugar.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-8627798338998550476&amp;page=RSS%3a+CAP%c3%8dTULO+XIII&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=elenigmadedido.spaces.live.com&amp;amp;GT1=elenigmadedido"&gt;</description><comments>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!123.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!123.entry</guid><pubDate>Tue, 27 Jun 2006 07:34:02 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://elenigmadedido.spaces.live.com/blog/cns!8843E71F6A494034!123/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!123.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-08-05T07:22:14Z</dcterms:modified></item><item><title>CAPÍTULO XII</title><link>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!122.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Fresco. Brisa fresca. Abrió los ojos al rumor del agua. Una luz verdosa entraba por la ventana. Se fijó en el lugar en que se encontraba. Era una caverna de tierra apisonada. Notaba cierta humedad. Intentó levantarse pero desistió al notar un fuerte dolor de cabeza. Y recordó.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Recordó confusión en la oscuridad; recordó muchas manos y polvo flotando en el ambiente. Y recordó que el suelo se hundió bajo sus pies y cómo recibió un fuerte golpe en la cabeza y luego, la oscuridad.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Ahora, parecía ser de día pero no estaba seguro. Aquella extraña luz y aquel continuo rumor... Se volvió con dificultad de lado sobre el camastro y lentamente intentó de nuevo levantarse. La cabeza le dolía mucho pero se aguantó. Sentado ahora, miró a su alrededor. Había una mesa, una silla, unas plantas. Sobre la mesa había comida, o eso parecía. Muy despacio, se puso en pie y caminó hacia la mesa. Era fruta, no identificó de qué clase. Pero tenía hambre y se arriesgó. Además, tampoco recordaba cuándo había sido la última vez que comiera algo. Bebió de una jarra que contenía el agua más fresca y pura que había probado jamás.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Se sintió con más fuerzas para levantarse y salir. No parecía haber ningún impedimento, ni puertas cerradas, ni guardianes. Salió afuera, hacia la luz y la vista le dejó impresionado.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Un auténtico vergel, un oasis, se ofrecía a sus ojos. Infinidad de plantas caían en cascada por las paredes rocosas, exuberantes, tamizando la luz diurna confiriéndole aquel color verdoso. Un río discurría por el fondo de aquella fisura natural; cascadas, mucha vegetación y más corredores como aquel en que se hallaba, discurrían a diferentes alturas de las escarpadas paredes. Observó también que había más cuevas como aquella donde se había despertado. Pero no había rastro de otras personas. Todo estaba silencioso, excepto por el ruido que producía el agua en las cascadas.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;El sitio era precioso. Un Paraíso soñado. Tras haber deambulado durante años por una tierra desértica y sin apenas saber lo que era el agua, aquel exceso que ahora contemplaba casi le aturdía. El agua se elevaba pulverizada por la fuerza con que golpeaba contra las rocas al caer, y proporcionaba el ambiente ideal de humedad para que la vegetación prosperase. También el ruido que producía al chocar contra las rocas del fondo le abrumaba, y retumbaba en su todavía dolorida cabeza.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Pero, ¿dónde se encontraba? ¿Qué sitio era aquel? &lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Pensó que despertaría de un momento a otro para encontrarse que todo había sido un hermoso sueño. Era imposible que existiese un lugar así en la Tierra de la Desolación.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;En su cabeza comenzó a abrirse paso un vago recuerdo de algo o de alguien. Una voz en su interior dijo “...los Ancianos...” y recordó el Oráculo; recordó un extraño viaje que le había llevado a recorrer una tierra salvaje y desolada; recordó unos compañeros de viaje: un niño y un joven huraño y desconfiado. ¿Qué habría sido de ellos? ¿Estarían prisioneros como él o, por el contrario, habrían conseguido burlar a aquellos que lo habían capturado?&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Se ocuparía de ellos más adelante, cuando fuera capaz de cuidar de sí mismo. Además, estaba seguro de que el joven huraño sabría cómo proteger al niño y a sí mismo de cualquier peligro que les amenazase.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=4&gt;&lt;strong&gt;Pero ahora, tenía que ocuparse de otros asuntos.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-8627798338998550476&amp;page=RSS%3a+CAP%c3%8dTULO+XII&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=elenigmadedido.spaces.live.com&amp;amp;GT1=elenigmadedido"&gt;</description><comments>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!122.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!122.entry</guid><pubDate>Sun, 28 May 2006 21:37:54 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://elenigmadedido.spaces.live.com/blog/cns!8843E71F6A494034!122/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://elenigmadedido.spaces.live.com/Blog/cns!8843E71F6A494034!122.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-08-05T07:21:39Z</dcterms:modified></item></channel></rss>